26 agosto 2026

Receta de pizza-quiche de brócoli y queso de cabra🥧🥦


Que levante la mano a quien no le haya ocurrido algo así... Estás de vacaciones, el día se alarga más de la cuenta, vuelves a casa tarde, cansada, con hambre y con exactamente cero ganas de cocinar.

A mí también me ha pasado. Y no una ni dos veces, sino ¡cientos!

Y en esos momentos intento recordar algo que, a veces, se nos olvida cuando queremos llevar un estilo de vida saludable, no hace falta hacerlo todo perfecto para hacerlo bien.

Y sí, podría decirte que prepares una masa casera. Que mezcles las harinas, amases, dejes reposar... pero son las ocho y media de la tarde, acabas de llegar de la playa o la piscina y tú y yo sabemos que hoy eso no va a ocurrir.

Así que compras una buena masa de pizza refrigerada en el súper más cercano y con ella, un brócoli, unos huevos, parmesano y queso de cabra y seguimos.

Lo que sucede después es una especie de cruce entre pizza y quiche que probablemente no gane ningún premio entre los puristas de ninguna de las dos, pero en casa nos parece brutal. Una auténtica locura.

Primero aso el brócoli para que se dore y gane muchísimo más sabor. Mientras tanto, precocino la masa y preparo una mezcla de huevos, leche, parmesano y queso de cabra.

Después solo queda juntarlo todo y dejar que el horno haga su trabajo.

Y ahí tienes la cena.

El brócoli ligeramente tostado, el queso de cabra cremoso, el parmesano y una base crujiente consiguen que comer verduras resulte bastante más emocionante que encontrarte un triste brócoli hervido en el plato.

Pero, sobre todo, tienes una cena rica y fácil que has preparado sin complicarte la vida.

Porque para mí comer bien también es esto. Es saber elegir cuándo merece la pena hacer algo desde cero y cuándo una buena opción comprada en el supermercado puede solucionarte la cena.

Sin culpa. Sin intentar alcanzar una perfección que, sinceramente, tampoco necesito durante mis vacaciones.

Así que guárdate esta receta de pizza-quiche de brócoli y queso de cabra para uno de esos días de verano en los que llegues a casa pensando que lo último que te apetece es meterte en la cocina y cocinar.

Y ahora cuéntame… ¿te guardas esta receta sabiendo que te va a salvar alguna cena improvisada o la vas a dejar pasar?

Te leo y si quieres ver cómo la preparo, te dejo el vídeo AQUÍ 🥦🥧



Pizza-quiche de brócoli y queso de cabra

Ingredientes

  • 1 brócoli
  • 1 masa de pizza refrigerada
  • ¼ taza de leche
  • 4 huevos eco
  • ¼ taza de parmesano
  • 120 g de queso de cabra


Elaboración

  1. Asa el brócoli al horno a 220ºC durante 20 minutos.
  2. Hornea la masa de pizza a 220ºC durante 10 minutos.
  3. Mezcla la leche, los huevos, el parmesano y el queso de cabra.
  4. Añade el brócoli asado a la mezcla y vierte sobre la base de pizza precocida.
  5. Hornea durante 30 minutos a 160ºC.

English version

Hands up if this has ever happened to you... You’re on holiday, the day runs away with you, you get home late, tired, hungry and with exactly zero desire to cook.

It happens to me too. Not once or twice, but hundreds of times!

And in those moments, I try to remind myself of something we sometimes forget when we’re trying to live a healthy lifestyle: you don’t have to do everything perfectly to do it well.

And yes, I could tell you to make your own pizza dough. Mix the flours, knead it, leave it to rest... but it’s half past eight in the evening, you’ve just got back from the beach or the pool, and you and I both know that’s not happening tonight.

So you pick up a good refrigerated pizza dough from the nearest supermarket and we carry on from there.

And while you’re there, grab some broccoli, eggs, Parmesan and goat’s cheese.

What happens next is somewhere between a pizza and a quiche. It probably wouldn’t win any prizes with purists from either camp, but at home we think it’s absolutely brilliant. Honestly, it’s ridiculously good.

First, I roast the broccoli so it gets nicely golden and develops loads more flavour. Meanwhile, I pre-bake the pizza base and mix together the eggs, milk, Parmesan and goat’s cheese.

Then all that’s left to do is bring everything together and let the oven do the rest.

And there’s dinner.

The lightly roasted broccoli, creamy goat’s cheese, Parmesan and crisp base make eating vegetables a lot more exciting than finding a sad pile of boiled broccoli on your plate.

But above all, you’ve got a delicious, easy dinner that you’ve made without making life difficult for yourself.

Because, for me, eating well is also about this. It’s knowing when something is worth making from scratch and when a good supermarket option can quite happily rescue dinner.

No guilt. No trying to reach some idea of perfection that, quite honestly, I don’t need on holiday either.

So save this broccoli and goat’s cheese pizza-quiche recipe for one of those summer days when you get home thinking the very last thing you want to do is spend time in the kitchen.

And now tell me… are you saving this recipe because you already know it’s going to rescue an improvised dinner one day, or are you going to let it pass?

I’m reading you, and if you want to see exactly how I make it, you can watch the video HERE 🥦🥧



Broccoli and goat’s cheese pizza-quiche

Ingredients

  • 1 broccoli
  • 1 refrigerated pizza dough
  • ¼ cup milk
  • 4 organic eggs
  • ¼ cup Parmesan
  • 120 g goat’s cheese


Method

  1. Roast the broccoli at 220ºC for 20 minutes.
  2. Bake the pizza dough at 220ºC for 10 minutes.
  3. Mix together the milk, eggs, Parmesan and goat’s cheese.
  4. Add the roasted broccoli to the mixture and pour all over the pre-baked pizza base.
  5. Bake for 30 minutes at 160ºC.

19 agosto 2026

Mi experiencia como Health Coach del IIN: qué aprendí, para quién es

Mi experiencia como health coach formada en el IIN (Institute for Integrative Nutrition)

Hace unos años tomé una decisión que cambió mi forma de entender la salud (la mía y la de mi familia): me formé como health coach en el Institute for Integrative Nutrition (IIN) de Nueva York.

No lo hice para cambiar de profesión. Lo hice porque llevaba años cocinando, fotografiando comida y hablando de alimentación, y sentía que me faltaba una base sólida. Quería entender el por qué detrás de lo que ya intuía: que la salud no va solo de lo que pones en el plato.

Me habéis preguntado mucho por esta formación a lo largo de estos años, así que aquí va mi experiencia completa. Sin filtros.

Qué es el IIN (te lo cuento rápido)

El IIN es la escuela de coaching de salud más grande del mundo: más de 180.000 graduados en más de 175 países. Su programa insignia, The Health Coach Training Program, es 100% online, está disponible en español y puedes hacerlo en 6 o 12 meses, a tu ritmo (yo preferí hacerlo en un año, implica unas 5-7 horas semanales).

Lo que de verdad me llevé del programa

1. La bioindividualidad. No existe una dieta perfecta universal. Lo que a mí me sienta de maravilla puede no funcionarte a ti. Parece obvio, pero cuando entiendes el porqué a fondo, dejas de buscar fórmulas mágicas (y de venderlas).

2. La Alimentación Primaria. Este concepto me voló la cabeza: todo lo que te nutre y no está en el plato. Tus relaciones, tu trabajo, tu movimiento, tu vida espiritual. Puedes comer perfecto y estar profundamente desnutrida en otras áreas. Yo lo vi clarísimo en mis épocas de más trabajo: el plato impecable no compensa el descanso que no tienes ni las conversaciones que no estás teniendo.

3. Más de 95 profesores de enfoques muy distintos. Y esto es lo que más valoro: no te adoctrinan en una sola corriente. Escuchas a defensores de enfoques opuestos y aprendes a pensar con criterio propio.

4. La parte de negocio. No solo aprendes salud: aprendes a construir un proyecto con ello. A mí me sirvió para dar estructura y credibilidad a lo que ya hacía.

Qué ha cambiado desde que yo lo cursé

He estado mirando el plan de estudios de 2026 y honestamente me habría encantado tener estos módulos en su momento:

  • Terapia con GLP-1 (Ozempic y compañía): cómo acompañar a clientes que los usan, sin juicios
  • Perimenopausia y menopausia: por fin, formación seria sobre esta etapa
  • Salud bucodental y su conexión con la salud general
  • Inteligencia artificial aplicada al coaching

Son exactamente los temas que están sobre la mesa ahora mismo.

Para quién es (y para quién no)

Es para ti si:

  • Trabajas en algo relacionado con bienestar, cocina, deporte, yoga… y quieres una base sólida que te dé credibilidad
  • Quieres reorientar tu carrera hacia la salud sin pasar por una carrera universitaria de 4 años
  • Simplemente quieres transformar tu propia salud y la de tu familia con criterio (hay mucha gente que lo hace solo por esto, y me parece razón de sobra)

No es para ti si:

  • Buscas una titulación sanitaria oficial (un health coach acompaña, no diagnostica ni prescribe)
  • Esperas resultados sin dedicarle tiempo: son unas 5-7 horas semanales en la modalidad de un año

Datos prácticos

  • Idioma: español o inglés
  • Duración: 6 o 12 meses, 100 % online
  • Próximo inicio: 8 de septiembre de 2026
  • Precio: $5.995, pero hasta el lunes 24 de agosto hay un 40 % de descuento: $2.995. Se aplica automáticamente en el carrito. Aceptan pago fraccionado.

Mi código de embajadora

Soy embajadora oficial del IIN. Si te inscribes a través de mi enlace, me puedes escribir con cualquier duda sobre el programa antes y durante la formación: te contesto yo personalmente, desde la experiencia de haberlo cursado.

👉 Inscríbete o descarga la guía del plan de estudios aquí

Mi código: CAROLINAFERRER

Si no lo tienes claro, mi consejo: descarga primero la guía del plan de estudios (es gratis) o prueba una clase gratuita antes de decidir.

Preguntas frecuentes

¿El certificado del IIN está reconocido?
Es la certificación de health coaching más extendida del mundo y está aprobada por organizaciones como NASM y AFAA. No es una titulación sanitaria oficial: es una certificación profesional de coaching de salud.

¿Puedo compaginarlo con trabajo y familia?
Sí. Yo lo hice con hijos y negocio. La modalidad de 12 meses libera un módulo por semana (5-7 horas de dedicación) y todo queda grabado.

¿Se puede vivir de ser health coach?
Se puede, pero como cualquier negocio, requiere trabajarlo. Muchos graduados lo integran en lo que ya hacen: nutrición, cocina, fitness, yoga, contenido digital.

¿Cuándo empieza la próxima edición?
El 8 de septiembre de 2026. La oferta del 40 % termina el lunes 24 de agosto. Consulta el programa y la oferta aquí.


Transparencia: este post contiene mi enlace de afiliada del IIN. Si te inscribes a través de él, yo recibo una comisión sin coste adicional para ti (el precio y el descuento son los mismos). Solo recomiendo esta formación porque la cursé y la volvería a cursar. Y si vienes de mi parte, me tienes a mí para acompañarte en el camino: ganamos todas :)

12 agosto 2026

Receta express 🍓🥤 Batido de proteínas con fresas y melocotón 🍑


Hay una cosa que nunca debería ocurrir después de entrenar, que es llegar a casa con un hambre terrible y descubrir que no tienes absolutamente nada preparado.

Bueno, sí puede ocurrir y, de hecho, ocurre bastante a menudo.

Precisamente para evitar que esto pase, tengo algunas recetas express que se preparan prácticamente antes de que te dé tiempo a pensar qué vas a comer.

Este batido de fresas y melocotón es una de ellas.

Necesitas cuatro ingredientes, sí solo cuatro, una batidora y un par de minutos.

Si te soy sincera, es una receta que preparo completamente a ojo. Un puñado de esto, un chorrito de aquello, triturar… y listo.

Aunque tranquila, que esta vez lo he medido todo para compartirte las cantidades exactas.

La combinación es sencillísima: fresas (si están congeladas, mucho mejor porque conseguirás un batido más fresco y cremoso), yogur, zumo de melocotón y una cucharada de proteína en polvo.

Y aquí está precisamente el pequeño detalle que hace que este batido sea algo más que fruta triturada.

La proteína.

Cada vez intento prestar más atención a incluir una buena cantidad de proteína en mis comidas y, especialmente después de entrenar. Entre el yogur y la proteína en polvo consigues un batido mucho más completo y saciante sin complicar la receta.

Las fresas y melocotón son una combinación que funciona de maravilla, es una mezcla fresca, ligeramente dulce y con ese punto ácido de las fresas que hace que no resulte nada pesado.

Y ahora, en verano, todavía tiene más sentido.

Yo suelo tener fresas congeladas porque, aparte de que me encantan, me salvan de más de un apuro. Llegas de entrenar acalorada, abres el congelador, lo echas todo en la batidora y, dos minutos después, tienes algo frío y delicioso esperando.

Sin pesar, sin cocinar y prácticamente sin recoger.

Si quieres prepararlo exactamente como yo, te dejo las cantidades más abajo, aunque tienes permiso absoluto para hacerlo a ojo. De hecho, posiblemente la segunda vez ya ni las mires.

Es súper fácil de preparar, no tiene ningún misterio pero si quieres ver cómo lo preparo paso a paso, te dejo el vídeo AQUÍ

Y ahora cuéntame… ¿tú también sigues entrenando en verano o con las vacaciones cambian por completo tus rutinas y hábitos?

Te leo 🍓🍑



Batido de fresas y melocotón con proteína

Ingredientes

  • Un puñado de fresas (si son congeladas, mejor)
  • ¼ de taza de yogur
  • 150 ml de zumo de melocotón (a ser posible ecológico y sin azúcares añadidos)
  • 1 cucharada de proteína en polvo


Elaboración

  1. Tritura bien todos los ingredientes y disfruta de un batido rico en vitaminas, buenísimo y con aporte extra de proteína gracias al yogur y la proteína.

English version

There’s one thing that should never happen after a workout: getting home absolutely starving and realising you have nothing ready to eat.

Well… it can happen. And, actually, it happens quite often.

That’s exactly why I keep a few express recipes up my sleeve, the kind you can make almost before you’ve even had time to decide what you’re going to eat.

This strawberry and peach smoothie is one of them.

You need four ingredients — yes, just four — a blender and a couple of minutes.

If I’m being completely honest, this is one of those recipes I usually make entirely by eye. A handful of this, a splash of that, blend… and done.

But don’t worry, this time I actually measured everything so I could give you the exact quantities.

The combination couldn’t be simpler: strawberries (frozen are even better because they make the smoothie colder and creamier), yogurt, peach juice and a spoonful of protein powder.

And that’s precisely the little detail that turns this smoothie into something more than just blended fruit.

The protein.

I’m paying more and more attention to including a good amount of protein in my meals, especially after training. Between the yogurt and the protein powder, you end up with a much more complete and satisfying smoothie without making the recipe any more complicated.

Strawberries and peach are such a good combination: fresh, lightly sweet and with that little tang from the strawberries that keeps the whole thing from feeling heavy.

And now that it’s summer, it makes even more sense.

I usually keep frozen strawberries at home because, apart from loving them, they get me out of trouble more often than I can count. You come home hot after training, open the freezer, throw everything into the blender and two minutes later you’ve got something cold and delicious waiting for you.

No weighing, no cooking and almost nothing to clean up.

If you want to make it exactly as I do, I’ve left the quantities below, although you have my full permission to make it by eye. In fact, chances are you won’t even look at them the second time.

It’s incredibly easy to make and there’s really no mystery to it, but if you’d like to see exactly how I prepare it step by step, you can watch the video HERE.

And now tell me… do you keep training during the summer too, or do your routines and habits change completely once the holidays start?

I’m reading you 🍓🍑



Strawberry and peach protein smoothie

Ingredients

  • A handful of strawberries (frozen are even better)
  • ¼ cup yogurt
  • 150 ml peach juice (preferably organic and with no added sugar)
  • 1 tablespoon protein powder


Method

  1. Blend all the ingredients thoroughly and enjoy a delicious smoothie packed with vitamins and an extra boost of protein from the yogurt and protein powder.

05 agosto 2026

Paté vegano de boniato y lenteja


Si hoy abrieras la nevera de mi casa, hay muchas posibilidades de que encontraras un tarro de este paté, incluso si estamos en una casa de vacaciones.

Y está ahí simplemente porque forma parte de nuestra vida.

Durante el curso tiene un destino bastante claro: la merienda de Lucas. Es, con diferencia, una de sus favoritas para llevar al colegio y, cada vez que el tarro se termina, sé que no tardará mucho en preguntarme cuándo vuelvo a prepararlo.

Pero cuando llega el verano, ese mismo tarro cambia de misión. Pasa de la mochila del colegio a la nevera portátil.

Nos acompaña a la playa, a la piscina, a un picnic improvisado o cuando salimos a navegar. Y siempre ocurre lo mismo, alguien abre el tarro, busca una buena barra de pan y, casi sin hablar, van pasando de mano en mano hasta que empiezan a desaparecer las rebanadas y el tarro se ve cada vez más vacío.

Creo que ese es el mejor piropo que puede recibir una receta.

Que nadie pregunte qué lleva. Solo dónde está el cuchillo para volver a untar otra rebanada.

Posiblemente, a estas alturas te estés preguntando qué esconde este tarrito para que guste tanto. Y la respuesta es fácil, está lleno de ingredientes que realmente aportan cosas interesantes.

La proteína vegetal de la lenteja roja que, combinada con un buen pan integral, mejora todavía más su perfil proteico, los anacardos, ricos en grasas mono y poliinsaturadas y minerales, y el boniato, que aporta fibra, vitamina A, vitamina C, ácido fólico, potasio y ese punto ligeramente dulce que hace que el conjunto resulte todavía más apetecible.

Al final, casi sin darte cuenta, tienes un paté vegano con proteína, verduras, frutos secos y muchísimo sabor y que, contra todo pronóstico, te va a chiflar.

Creo que esa es la verdadera razón por la que nunca falta en nuestra nevera.

Porque puedes prepararlo con antelación, aguanta perfectamente varios días y sirve igual de bien para una merienda, un aperitivo antes de comer, una cena ligera o para picar algo rico después de un baño.

Es una de esas recetas que simplemente funcionan. Y, cuando una receta consigue eso, termina convirtiéndose en un básico de casa.

Si quieres tenerme al lado guiándote en el paso a paso mientras la preparas, es AQUÍ.

Ahora cuéntame…

¿Cuál es esa receta que nunca falta en tu nevera cuando llega el verano? Me encantará descubrir nuevos imprescindibles 🧡



Paté de boniato y lentejas

Ingredientes

  • 1 cebolla pequeña o chalota
  • ½ diente de ajo
  • 140 g de lentejas rojas
  • 1 boniato pequeño o medio grande
  • ½ taza de anacardos activados (dejados en remojo al menos 4 horas o bien 15 minutos en agua hirviendo)
  • 1 cucharadita de pimentón
  • 1 cucharadita de cúrcuma
  • 2 cucharaditas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra recién molida
  • 1 cucharadita de vinagre de vino tinto
  • Pan de calidad para untar


Elaboración

  1. Saltea la cebolla y el ajo en un cazo con un poco de aceite hasta que la cebolla esté translúcida.
  2. Añade las lentejas y el boniato troceado y cubre con agua. Hierve durante 15 minutos o hasta que el boniato esté blando.
  3. Tritura junto con el resto de los ingredientes.
  4. Rectifica de sal y pimienta y sirve untado sobre una tostada de un buen pan (recordad que sea siempre integral, con al menos un 70 % de harina integral, mejor de espelta o centeno).

English version

If you opened my fridge today, there’s a very good chance you’d find a jar of this pâté inside, even if we happened to be staying at a holiday home.

And it’s there simply because it has become part of our everyday life.

During the school year, it has a very clear purpose: Lucas’s afternoon snack. It is, by far, one of his favourite things to take to school and, every time the jar runs out, I know it won’t be long before he asks when I’m going to make it again.

But once summer arrives, that same jar takes on a new role. It moves from the school backpack to the cool box.

It comes with us to the beach, the pool, an impromptu picnic or a day out sailing. And the same thing always happens: someone opens the jar, finds a good loaf of bread and, almost without saying a word, everything starts being passed from hand to hand until the slices begin to disappear and the jar looks emptier and emptier.

I think that’s the best compliment a recipe can receive.

Nobody asks what’s in it. They only want to know where the knife is so they can spread some more onto another slice.

By now, you’re probably wondering what’s hiding inside this little jar that makes everyone love it so much. And the answer is simple: it’s packed with ingredients that genuinely have something interesting to offer.

There’s the plant-based protein from the red lentils, which has an even better protein profile when paired with good wholegrain bread; the cashews, rich in mono- and polyunsaturated fats and minerals; and the sweet potato, which adds fibre, vitamin A, vitamin C, folic acid, potassium and that slightly sweet flavour that makes the whole thing even more irresistible.

In the end, almost without realising it, you have a vegan pâté packed with protein, vegetables, nuts and loads of flavour which, against all expectations, you’re going to absolutely love.

I think that’s the real reason it’s never missing from our fridge.

You can make it ahead of time, it keeps perfectly for several days and works just as well as an afternoon snack, an appetiser before lunch, a light dinner or something tasty to nibble on after a swim.

It’s one of those recipes that simply works. And when a recipe manages to do that, it eventually becomes a household staple.

If you’d like me beside you, guiding you through every step while you make it, you can follow along HERE.

Now tell me…

What is that one recipe that is always in your fridge when summer arrives? I’d love to discover some new essentials 🧡



Sweet potato and lentil pâté

Ingredients

  • 1 small onion or shallot
  • ½ garlic clove
  • 140 g red lentils
  • 1 small or ½ large sweet potato
  • ½ cup activated cashews (soaked for at least 4 hours, or for 15 minutes in boiling water)
  • 1 teaspoon paprika
  • 1 teaspoon turmeric
  • 2 teaspoons extra virgin olive oil
  • Salt and freshly ground black pepper
  • 1 teaspoon red wine vinegar
  • Good-quality bread, for spreading


Method

  1. Sauté the onion and garlic in a saucepan with a little oil until the onion becomes translucent.
  2. Add the lentils and chopped sweet potato, then cover with water. Boil for 15 minutes or until the sweet potato is soft.
  3. Blend together with the remaining ingredients.
  4. Adjust the seasoning with salt and black pepper and serve spread over a slice of good bread (always choose wholegrain bread containing at least 70% wholemeal flour, preferably spelt or rye).