
Besos de chocolate, ¡qué bien suena eso! ¿verdad? lo cierto es que me da que pensar... ¿los besos saben a chocolate o el chocolate sabe a besos? claro que todo depende de quién te bese o de qué chocolate sea... vaya cacao mental me acabo de hacer (y nunca mejor dicho).
Bueno, que para no gustarme San Valentín, me lo estoy tomando como un poco a la ligera, será que estoy enamorada, sí sí, ¡enamoradísima! enamorada de mi hijo hasta las trancas y enamorada de un hombre estupendo, así que como no doy a basto para tanto beso, hoy he decidido fabricar unos cuantos y dejarlos en la nevera ¿qué os parece? a mi hijo y a mi novio les ha parecido genial, tanto que han agotado las existencias de mis besos, ji ji!