18 julio 2016

Una cerveza, una receta y un viaje para exploradores


¿A quién no le gusta explorar? Explorar mundo, explorar culturas, explorar nuevos sabores, explorar tu propia ciudad… Esa curiosidad por conocer y descubrir mundo, es lo que define a las personas. Por eso os traigo hoy un post especial, inspirado en una cerveza cuyo sabor es el resultado de más de 100 años recorriendo el mundo: Selecta de San Miguel; una cerveza concebida solo para paladares exploradores.

Dicen que de estas expediciones a lo largo de tantos años, se han seleccionado los mejores ingredientes para elaborar esta cerveza. Realmente, cuando la pruebas, descubres su sabor único, cuyo secreto reside en los tres tipos de malta que utilizan y las tres variedades de lúpulo centroeuropeo.

¿Qué tapa recomendaría con una cerveza Premium como Selecta de San Miguel?
Selecta es una cerveza de sabor intenso y explosivo, con un amargor marcado que nos llena la boca de sabores entre los que destacan el de pera, pera en almíbar, higo, manzana, lúpulo, caramelo, pan tostado, regaliz…

Marida a la perfección con platos que combinan sabores agridulces y ésta es la receta que os voy a recomendar para que disfrutéis de una de las mejores cervezas que he probado.



Receta de boniatos con dip de tahini de cúrcuma

Me encanta esta receta como aperitivo para antes de servir una cena en casa. Aunque parezcan fritos (o patatas fritas), en realidad apenas llevan cuatro gotas de aceite, son la versión saludable de las patatas fritas: horneados. Me chifla la combinación del dulce de los boniatos con el amargor de los frutos secos, y el salado de la cúrcuma.

Ingredientes para los boniatos

  • 4 boniatos sin pelar, cortados finamente (como patatas fritas)
  • 2 cucharadas de aceite de coco
  • 1 cucharadita de sal marina
  • Pimienta negra recién molida
  • Una pizca de Cayena (opcional)

Para el dip de cúrcuma

  • 2 cucharadas de agua caliente
  • 2 cucharadas de tahini ecológico
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma molido
  • 1/4 de cucharadita de sal marina
  • 1/4 de cucharadita de pimienta negra recién molida
  • 1 cucharadita de sirope de agave o arce

Preparación

  1. Precalentamos el horno a 220ºC
  2. Engrasamos una lámina de papel de hornear con un poco de aceite de coco, mezclamos los boniatos junto con las dos cucharadas de aceite de coco y las especias (sal, pimienta, Cayena…) hasta que se hayan impregnado bien. Colocamos los boniatos sobre el papel de hornear en una bandeja de horno sin solapar unos con otros, solo una capa (sino no nos quedarán crujientes). Si hay demasiados boniatos podemos ponerlos en otra bandeja o simplemente hacer dos tandas de horneado.
  3. Horneamos durante unos 8-10 minutos, les damos la vuelta uno a uno y volvemos a hornear otros 10 minutos. Repetimos el proceso hasta que todos los costados hayan sido volteados (unos 35-40 minutos en total). No os preocupéis si se queman un poquito los bordes, es normal, ya verás qué rico el sabor ;-)
  4. Se pueden consumir de inmediato o bien dejarlos enfriar y conservarlos en un recipiente hermético, solo tendríamos que volver a calentarlos en el horno para tomar calientes.
  5. Preparación del Tahini de cúrcuma:
  6. En un bol pequeño, mezclaremos todos los ingredientes hasta que formen una pasta suave. Podemos añadir un poco más de agua caliente (una cucharada cada vez) hasta que coja la consistencia que te gusta. Se puede conservar hasta una semana en un recipiente hermético.
  7. Servimos como dip con los boniatos y una Selecta de San Miguel bien fría (a unos 5ºC) en una copa tipo cáliz y disfrutamos de esa espuma cremosa mientras percibimos sus aromas.

Y mientras degustáis vuestra Selecta, podéis transportaros al universo que la rodea, saboreando cada rincón explorado por sus creadores y pensando dónde queréis que sea vuestro próximo destino. Después de ver el nuevo anuncio de la Cerveza San Miguel Selecta, me han venido recuerdos de todos los viajes que he hecho a lo largo de mi vida, no todos los que me hubiera gustado pero los suficientes como para poder escoger entre todos un lugar mágico que recomendaros.

Cada viaje, historia, anécdota, descubrimiento, paisaje, vivencia… están guiados por una insaciable voluntad de conocer, explorar, experimentar lo que el mundo entiende por cerveza, cómo la disfruta y la comparte con los suyos y con el mundo.

Mi viaje más explorador fue uno que hice en el año 2006, con 26 añitos, a Patagonia, Argentina. Un viaje mágico en el que descubrí la inmensidad de la naturaleza, haciendo trekkings de 14 horas diarias, escalando montañas y glaciares, bañándome en el río con el agua que baja de un glaciar, cabalgar a caballo durante más de 8 horas… Fue un viaje inolvidable que recomiendo a cualquier amante de la naturaleza, aparte de visitar el Perito Moreno, debéis ir a un pueblito de unos 800 habitantes (por aquel entonces), llamado El Chaltén, una vez allí, encontraréis infinidad de destinos cercanos para hacer trekkings a lagos cuyos colores no son de este mundo, y veréis, si tenéis la misma suerte que yo de no encontrar nubes sobre el Fitz Roy, una mole de piedra maciza cuya silueta junto a el cerro Torre y el Poincenot, forman una trilogía majestuosa de la naturaleza.
El Fitz Roy, era conocido por los autóctonos como Chaltén, que significa montaña humeante, debido a que el 90% del tiempo tiene nubes encima, por eso pensaban que era un volcán. Sin duda, un lugar para visitar todas las veces que se pueda, y al menos una en la vida.


Cuando lleguéis a El Chaltén, caminad hasta el final del pueblo y parad en el bar que lo corona. Preguntad por Pol y decidle que venís de parte de Carolina Ferrer, su sobrina. Y otro día, cuando vuelva a la Patagonia, os contaré toda la historia de mi familia digna de un gran explorador.

24 junio 2016

Bizcocho de bayas con salsa de cáñamo y chocolate blanco






Cuando me imagino el pastel perfecto, siempre pienso en chocolate y frutos rojos, a nivel visual y estético creo que no se me ocurre nada más inspirador para fotografiar. Esta receta de pastel de frutos rojos con salsa de cáñamo y chocolate blanco, hacía siglos que tenía en mente prepararla, hecha con ingredientes buenos, de los que me gustan a mí, sin harinas ni azúcares refinados, sin huevo, sin lácteos...

A pesar de no llevar los típicos ingredientes de un bizcocho normal, el resultado es infinitamente mejor, no sé si es que yo ya me he acostumbrado a no tomar ingredientes refinados como la harina, pero la cuestión es que cuando tomas un pastel de éstos no tienes esa sensación de hinchazón o pesadez que se te queda cuando tomas uno repleto de azúcares y harinas blancas.

El azúcar que utilizo es el azúcar moreno con stevia, el de la marca Sidul por ejemplo está hecho con azúcar 100% moreno y tiene un 50% menos de calorías que el azúcar normal y por supuesto no está refinado. El sabor final para mí es infinitamente mejor que cualquier azúcar blanco, le da un toque a los postres mucho más natural y aromático.




En cuanto a la salsa de chocolate, no os asustéis con lo del cáñamo. Para los que no estéis acostumbrados a utilizar semillas de cáñamo en vuestra dieta, escuchad esto: las semillas de cáñamo contienen todos diez aminoácidos (EAA) y ácidos grasos (EFA) esenciales para mantener una vida saludable, además que tienen un poder saciante que te hará sentirte lleno y satisfecho durante horas. Podéis espolvorear unas tortitas, fruta fresca, ensaladas, la avena en el desayuno, batidos de frutas... o como hoy, ¡en una salsa de chocolate blanco para el pastel!

Receta de bizcocho de bajas con salsa de cáñamo y chocolate blanco

Ingredientes para el bizcocho

  • 300 g de harina de espelta integral (o cualquier otra harina que queráis)
  • 2 cucharaditas de levadura química
  • 1 cucharadita de bicarbonato de soda
  • 1 cucharada de cardamomo molido
  • 1⁄2 cucharadita de sal fina marina
  • 6 cucharadas (90 ml de aceite de coco virgen extra) + extra para engrasar el molde 200 g de azúcar moreno con stevia Sidul
  • 300 ml de leche (la que más os guste, yo uso leche de arroz o de almendras)
  • 1 vaina de vainilla
  • 1 cucharadita de vinagre de manzana
  • La ralladura de dos limones ecológicos
  • 400 g de bayas (moras, grosellas, arándanos, frambuesas...)

Ingredientes para la salsa de cáñamo y chocolate blanco

  • 50 g de manteca de cacao
  • 75 g de semillas de cáñamo
  • 2 1⁄2 cucharadas de sirope de agave o miel cruda
  • 1⁄2 vaina de vainilla abierta por la mitad, sin las semillas (las sacáis y reservamos)
  • 1 pizca de sal marina fina

Preparación

  1. Precalentamos el horno a 180ºC y engrasamos un molde bundt con aceite de coco.
  2. Tamizamos la harina junto con la levadura, el bicarbonato de soda, el cardamomo y la sal. Mezclamos hasta combinar.
  3. Ponemos una sartén antiadherente a fuego medio y mezclamos el aceite de coco, el azúcar, la leche, las semillas de la vainilla, el vinagre y la ralladura de limón.
  4. Mezclamos los ingredientes húmedos junto con los secos hasta que no queden grumos.
  5. Volcamos la mezcla dentro del molde y horneamos hasta que esté hecho, más o menos durante 1 hora o hasta que al clavar un cuchillo éste salga limpio (amí  me gusta que salga un poquito húmedo, pues luego se terminará de cocer al sacarlo del horno con su propio calor y así queda más esponjoso). Sacamos del horno y dejamos que se enfríe por completo antes de desmoldarlo.
  6. Servimos con las bayas y la salsa de chocolate y cáñamo por encima.
Preparación de la salsa
  1. Fundimos la manteca de cacao a baño maría
  2. Lo ponemos en el vaso del minipimer y trituramos junto con las semillas de cáñamo,
  3. la miel o sirope, semillas de vainilla, sal y 112 ml de agua. Trituramos bien a velocidad
  4. alta hasta que quede una textura suave.
  5. Podemos reservar la salsa en la nevera en un recipiente hermético, si se solidifica
  6. podemos volver a ponerla al baño maría. Servimos siempre a temperatura ambiente.



Por último os quiero animar a que participéis en el concurso Sidul que tengo en instagram, ¡es súper sencillo!

15 junio 2016

Receta de polos de yogur con granola



Queramos o no ya tenemos el verano encima. De hecho ha venido así como medio de golpe y con él, las ganas de comer sano, ligero y refrescante, bueno, esto unido a la fantasía de estar bajo un cocotero frente al mar, con esa brisa marina que refresca con solo olerla... ¡PERO NO! estamos en junio, trabajando y pasando calor, blancos cual Iniesta y todavía con esos kilos de más del invierno. Así que mientras le dáis a la fantasía, podéis adueñaros de esta receta de polos de yogur con granola que os acompañará todo el verano en el congelador de casa.

En casa somos unos adictos al yogur, y ahora que hemos pasado de ser dos a ser cuatro, todavía consumimos más. Así que exprimiéndome la cabeza para hacer que los niños comieran sano y a la vez se refrescaran, di con esta receta tan fácil. Estos polos no dejan de ser un bol clásico de yogur con granola pero en versión helada que les chifla a los niños.

Si queréis más recetas de polos o helados, aquí tenéis muchas más ;-)



¡Espero que os guste tanto como a nosotros!

Polos de yogur con granola

Ingredientes para 8 polos

  • 160 g de granola (podéis hacerla casera mezclando copos de avena, láminas de almendra, pipas de girasol o calabaza, coco rallado, canela molida, pizca de sal, pasas, arándanos...)
  • 1 y 1⁄2 cucharadas de sirope de dátiles o miel
  • 560 g de yogur griego

Preparación

  1. Ponemos la granola junto con el sirope o la miel y mezclamos bien con la ayuda de una cuchara. Dividimos en 8 moldes para polos de unos 80 ml de capacidad y presionamos firmemente con una cuchara o con las manos.
  2. Rellenamos cada molde con el yogur, insertamos el palito del polo y congelamos al menos durante 3-4 horas. ¡Ala, a refrescarse y a cuidarser! ¡¡¡ #YoMeCuido !!!

Cuando lo probéis me escribís y me decís qué os parece y acordaros de utilizar el hashtag #Yomecuido cuando hagáis recetas sanas con yogur como ésta ;-)


03 junio 2016

Qué tipo de azúcar debemos utilizar




Una de las premisas que utilizo en mi cocina suele ser la de no cocinar con productos refinados como el azúcar o la harina. Muchos de vosotros me preguntáis cuál es el mejor azúcar para endulzar vuestros postres, así que hoy os diré cuál de todos prefiero y por qué.

En muchas de mis recetas veréis que utilizo endulzantes como el sirope de agave, la pasta de dátiles, a veces la stevia, miel, sirope de arce… Lo primero que debemos saber es que el uso de cualquier endulzante tiene que ver más con una cuestión de placer que con una necesidad, aunque algunos edulcorante contengan vitaminas o minerales, hay otras fuentes como los cereales o las legumbres de donde se extraen de mejor forma. No obstante, debemos saber que existen algunas opciones mejores que otras.

La Stevia es el único edulcorante que podría considerarse saludable, proviene de una planta cuyas hojas proporcionan un sabor hasta 300 veces más intenso que el azúcar, con cero calorías y además beneficiosa para nuestra salud. Lo único que tiene la Stevia es que su sabor no acaba de gustar a todo el mundo, es por esto que no siempre es la mejor opción para preparar una receta. En mi caso no lo utilizo por sí solo casi nunca pues aparte de ser bastante caro, el resultado final en el sabor no es ni mucho menos parecido al del azúcar.

Otra opción que recomiendo es la del azúcar de caña integral, un edulcorante que se obtiene mediante la evaporación del zumo de la caña por calentamiento o liofilización. Es el más saludable de todos los tipos de azúcar que existen pues contiene minerales y vitaminas que se pierden en el azúcar refinado (blanco). El azúcar de caña bueno no es marrón del todo, sino que tiene un color ligeramente tostado y es más húmedo de lo habitual, por lo que se ve en la textura pues se apelmaza con facilidad.

Luego tenemos los siropes y mieles, como el sirope de agave (que ha estado en auge desde hace unos años) pero que cada vez tiene más detractores. La cuestión es que el sirope de agave contiene aproximadamente un 85% de fructosa, lo que es mucho más que el azúcar simple. Otro día os explico bien en qué consiste exactamente. La miel, aunque es un producto natural elaborado por las abejas a partir del néctar de las flores y que contiene vitaminas y minerales, es importante no abusar de ella pues contiene altos niveles de azúcares simples.

Conclusiones

La mayor parte de los edulcorantes, aunque sean naturales, no contienen apenas valor nutritivo y pueden ser perjudiciales para la salud si se toman en exceso; además de aportar muchísimas calorías. Los mejores son la stevia y el azúcar de caña integral, las alternativas naturales que podemos encontrar en el mercado. Hay un producto que descubrí hace poco que es una combinación de ambos edulcorantes: la stevia y el azúcar de caña integral, es de la marca Sidul y creo que es la única que ofrece una mezcla entre azúcar moreno y stevia. Lo que hace que sea mucho menos calórico (uno 50% de calorías que un azúcar moreno normal) y además tiene el sabor y aroma del azúcar de caña integral. Pronto haré una receta con él para que veáis que realmente se pueden hacer pasteles con la mitad de calorías y que estén igual de deliciosos. Yo lo compré en el Carrefour que tengo al lado de casa y creo que a partir de ahora será el único edulcorante que utilizaré para mis postres.

30 mayo 2016

De ruta por Barcelona con Local Milk

 
Escribo este post desde Formentera, recién aterrizada y todavía sin creerme que vaya a pasar una semana entera dando un curso de fotografía culinaria junto a la que ha sido para mí el Messi de la fotografía y el estilismo de cocina: Beth Kirby (Local Milk Blog).

Durante 5 días, vamos a estar en la isla con diez alumnas para aprender a fotografiar todo lo bonito que nos encontremos. Yo estaré ayudando a Beth con la organización, desde las clases de yoga diarias, hasta el picnic en la playa para ver la puesta de sol. La semana que viene os prometo un super post con todas las fotos que haga. De momento os dejo con éstas de la visita de Beth en Barcelona, me pidió que le organizara una ruta por lugares para recomendar a turistas no turistas, es decir, a los lugares donde iría yo misma. Muy pronto, en su blog.











Y me despido con la foto del autor de la mayoría de fotos, Yago, Un papá molón que me roba el corazón con las fotos que me hace. Os invito a que le sigáis en instagram: instagram.com/unpapaquemola.

18 mayo 2016

El aceite y la belleza


El agua micelar ha sido desde hace años uno de los secretos en los rituales de belleza de las modelos, hace unos años, cuando me dedicaba profesionalmente al mundo de la cosmética, recuerdo que se escuchaba este nombre raras veces en las secciones de belleza en las revistas femeninas. Desde que descubrí el uso del agua micelar, ya no he podido prescindir de ella en mi día a día, es como un producto de culto en mi rutina diaria de belleza, es lo que tiene haber trabajado en este universo, que al final te vuelves una histérica de la cosmética y el cuidado de la piel.

Por eso hoy os quiero hablar de mis razons por las que utilizo el agua micelar, y después de haber probado varias de ellas, me quedo con una en especial, ésta de Garnier con Aceite. ¿Y por qué? Os lo cuento.

13 mayo 2016

Ensalada de primavera con quinoa roja y albaricoques

 
Aunque el tiempo esté así así y un día vayas con sandalias y al siguiente casi vuelves a encender la calefacción en casa, a mí personalmente ya me empiezan a apetecer las ensaladas veraniegas, frescas y ligeras.

Esta ensalada de primavera con quinoa, es una ensalada hecha a base de cereal sin gluten, con vegetales y verduras propias de los meses de primavera verano. La combinaciones del dulzor de los albaricoques con los cítricos de la naranja forman un balance exquisito.



Todo ello combinado con mi último descubrimiento en mayonesas: la Mayonesa Heinz Realmente Deliciosa (¡menudo vicio!) ¿sabías que está hecha con huevos de gallinas camperas? para mí es un dato bastante importante, de hecho en casa procuramos comprar siempre huevos o bien ecológicos o bien de gallinas camperas.

Seguramente el hecho de ser la ganadora al premio Sabor del año 2016 se deba a sus ingredientes que son de primera calidad. Algo que se nota y mucho en el resultado final de esta ensalada.

Sobre la quinoa, para quien no lo sepa, es un ingrediente sumamente versátil, que se puede utilizar tanto para aderezar cremas de verduras, como en ensaladas, como acompañamientos, sopas... En la época precolombina ya se apreciaba como un grano sagrado, la palabra quinoa significa “cereal madre”.

La quinoa no contiene glueten, por lo que es un alimento perfecto para celíacos y como introducción a la alimentación complementaria para bebés, de hecho una de las primeras papillas que le daba a mi hijo era de quinoa. Contiene muchísima proteína, por lo que es idóneo para deportistas y gente que quiere mantener o perder peso.

Ensalada de primavera, con albaricoque, quinoa

Ingredientes para una persona
  • 1 taza de quinoa roja (medida de 250 ml)
  • 2 tazas (500 ml) de agua filtrada
  • 200 g de albaricoques cortados en cuartos
  • 1 taza pepino picado
  • ½ taza de calabacín picado
  • ⅓ de taza de perejil picado
  • ½ taza de almendras picadas
  • ½ taza de Mayonesa Heinz Realmente Deliciosa
  • 2 cucharadas de vinagre de manzana
  • 1 cucharadita de sal
  • El zumo de una naranja
  • 1 pizca de azafrán
  • 1 diente de ajo majado
Preparación
  1. Hervimos el agua con una pizca de sal y añadimos la quinoa. Cocinamos a fuego medio bajo (que solo burbujee) durante unos 25 minutos o hasta que la quinoa esté suave.
  2. Preparamos el aliño mezclando la mayonesa Heinz junto con el zumo de naranja, vinagre de manzana, sal marina y azafrán.
  3. Retiramos la quinoa del fuego y dejamos enfriar. Una vez esté fría le añadimos el resto de ingredientes (albaricoques, pepino, calabacín, perejil, almendras) y mezclamos bien junto con el aliño de Mayonesa Heinz. Rectificamos de sal y pimienta si fuera necesario.
  4. Decoramos con un poco más de perejil, almendras picadas, albaricoques y un poco más de la salsa con Mayonesa Heinz que hemos preparado anteriormente.
¡A mí me encanta acompañarlo de una cerveza bien fresquita! Y si os da pereza prepararos vuestros propios desayunos de cuchillo y tenedor, no os perdáis mi nuevo post en Solaris by Me aquí.