Vivimos en un mundo en el que todo va a mil por hora o, al menos ¡esa es la sensación que tengo! Desde los contenidos que consumimos hasta la forma en que nos comunicamos, parece que nos hemos olvidado de parar y tomarnos tiempo para disfrutar de las cosas sencillas de la vida. En la cocina, las prisas no suelen ser una buena compañía y, aunque cada vez está más de moda buscar platos sencillos y rápidos que nos solucionen la papeleta, hoy quiero invitarte a redescubrir el arte de cocinar lento y sin prisas.