El hinojo es uno de mis ingredientes estrella de los últimos tiempos. Desde que lo descubrí hace unos años (no tengo ni idea de por qué mi madre jamás utilizó hinojo en casa), no falta en nuestra nevera. Lo utilizo para ensaladas básicamente pero también como acompañante, como esta tarta de hinojo. Aunque casi mejor llamarle hinojo al gratin, veréis por qué.
Hace un tiempo recibí el libro de recetas del Xemei, mi italiano favorito de Barcelona y hacía tiempo que estaba tentada a hacer una de sus recetas para el blog. De hecho ya había preparado alguna pero, esas cosas mías, así en plan a última hora, con prisas y sin tiempo ni luz para fotografiar.
Como bien dicen Max y Stefano Colombo (los hermanos de Xemei), "adoro el hinojo por sus diferentes matices. En crudo es espectacular, fresco y anisado; a la plancha es crujiente. Pero también es delicado y suave cmo en este plato de corte un tanto afrancesado, de resultado excelente. Disculpad por la nata." Jeje, me parto con esta última parte del "disculpad por la nata", ¡disculpas aceptadas, queridos! Está tan sumamente delicioso que ni te enteras que la lleva.