Antes de explicaros nada sobre el restaurante Celerí de Xavier Pellicer, debo contaros una pequeña historia que sin duda alguna influirá en la opinión que vaya a generar en vosotros el artículo. Seguramente estéis pensando que hablo de un restaurante porque me han invitado a un menú suculento de infinidad de platos y me han emborrachado a vinos carísimos y por eso les dedico un espacio entero en mi blog. Es posible que por mi profesión muchas veces tengo esa suerte y me invitan a probar restaurantes para dar mi opinión y sí, en este caso estáis en lo cierto. Pero, como todo en la vida, no juzguen señorías, sin conocer el final de la historia.
La cuestión es que al cabo de unos días de haber probado ese menú de varios platos, los cuales fotografié (muy sonrientes y guapos ellos), me robaron la cámara de fotos, con la tarjeta de memoria que incluía todas las fotografías que hice. Así que, para que entendáis lo que venía a deciros antes, tuve que volver al restaurante para repetir mis fotos, pero sin ningún tipo de compromiso, y es que no me quería quedar sin poder compartir con vosotros esta experiencia gastronómica que supuso probar la cocina de Pellicer.
Le debía una comilona a mi madre y me pidió que la llevara a ese restaurante en Barcelona del que tanto le había hablado, así que la invité, sin escatimar, pidiendo la misma cantidad de platos que me dieron a probar ese día. Algunos los mismos, otros nuevos. Y os aseguro, que volveré muy pronto.
Le debía una comilona a mi madre y me pidió que la llevara a ese restaurante en Barcelona del que tanto le había hablado, así que la invité, sin escatimar, pidiendo la misma cantidad de platos que me dieron a probar ese día. Algunos los mismos, otros nuevos. Y os aseguro, que volveré muy pronto.
Resumiendo, los platos que véis aquí y mi opinión sobre ellos, es subjetiva al cien por cien y no esperéis que sea completamente positiva, ya sabéis, las críticias son críticas y siempre siempre deben ser constructivas.
Empecemos...