Tanto si eres vegano o tienes intolerancia a la lactosa, como si solo quieres un tentempié saludable o eres fan de los anacardos y las alcachofas (como yo), ésta es una receta que te va como anillo al dedo. Un dip muy común entre los veganos es el de anacardos, también útil como sustituto del queso crema para muchas recetas, es el “queso de anacardos”. Lo cierto es que este fruto seco puede resultar de lo más cremoso una vez ha sido triturado, sobre todo si lo mezclamos con unas alcachofas. Os aseguro que éste se convertirá en uno de vuestros dips favoritos una vez lo probéis, como ha pasado en casa los últimos meses, mi hijo me lo pide continuamente.
Un ingrediente clave para hacer que tenga sabor a queso es la levadura de cerveza, combinada con el dulzor de los anacardos, el limón y el ajo. Como siempre, todas las recetas que llevan alcachofas, nos hacen temer el momento de cocerlas. Así que para los temerosos de éstas (lo reconozco, soy una de esas personas), existen los corazones de alcachofa en conserva, a mí me flipan las de Gvtarra (marca de conservas con la que vengo colaborando en mis últimos posts para hacer distintas recetas) y que sin duda tiene las mejores del mercado. Las alcachofas Gvtarra se elaboran con la variedad Blanca de Tudela, conocida como la de mayor calidad del mercado. Su recolección es manual y el proceso de fabricación se inicia a las pocas horas de haber sido cosechadas. Se pelan una a una y se repasan artesanalmente. El secreto de su preparación consiste en evitar las acidificaciones y logra conservar su propio pH, manteniendo su sabor natural y todos sus nutrientes. Solo tenéis que escurrir bien las alcachofas del frasco y directas a la batidora para preparar la receta.