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11 diciembre 2013

Galletas red velvet, ¡tan buenas que se esfuman!


¿Cómo? ¿Galletas Red Velvet? Ualaaaa! sí sí, eso díje yo cuando leí el título de esta receta. ¡Esto tengo que probarlo! Cuando me llegó a casa la última revista de Donna Hay con media docena de recetas de red velvets (de todo menos pasteles) casi me da un patatús. Lástima que a mí lo de los colorantes artificiales no sea lo que más me apasiona en el mundo pero como siempre digo: "no hay venenos sino dosis", así que como no me voy a comer 12 galletas red velvet todos los días de mi vida, creo que un dulce no amarga a nadie.

Después del éxito que tuvieron estos cupcakes red velvet que aprendí a hacer en el taller de Belén y Mensaje en una Galleta, se ha convertido en una especie de obsesión esto de hacer postres rojos. Son tan bonitos... tan... pasionales... tan... de mujer... tan... ¡navideños! Y si no os gusta el colorante (va por ti Gloria), pues no se lo ponéis y tenéis una deliciosa receta de galletas de chocolate, ¡de esas para morirse!




Galletas Red Velvet
o galletas de chocolate para morirse de gusto
Salen unas 38 galletas

Sí, el título es poco bestia, pero no se me ocurría otro para estas galletas, tomad nota, probad y flipad en colores (o mejor dicho, flipad en rojo):

Ingredientes
  • 100 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 250 g de azúcar moscobado (o azúcar integral)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 2 huevos L
  • 100 g de chocolate 70% fundido al baño maría (he utilizado la tableta de Lindt postres 70%)
  • 185 g de harina (la de gallo del paquete blanco y rojo)
  • 2 cucharaditas de levadura en polvo tipo Royal
  • 25 g de cacao en polvo desgrasado (Valor o Hershey's)
  • 1 1/2 cucharadas de colorante rojo (así es como lo indica en la receta de Donna Hay, yo le he puesto 2 cucharaditas)
  • 200 g de chocolate 70 % (el mismo que hemos utilizado antes) - picado o molido
  • 55 g de azúcar blanco
  • 40 g de azúcar glas

Ponemos la mantequilla junto con el azúcar moscobado y la vainilla en nuestro robot de cocina con el accesorio de la pala y batimos a velocidad media durante 3-5 minutos hasta que se hayan mezclado bien y la mezcla se haya blanqueado un poco. (Si no tenemos robot podemos utilizar la batidora de varillas a velocidad media baja).
Añadimos los huevos de uno en uno mezclando bien después de añadirlos. Seguimos batiendo durante unos 2 minutos hasta que esté cremoso.
Añadimos el chocolate previamente fundido al baño maría y volvemos a mezclar.
Tamizamos la harina junto con la levadura y el cacao y lo agregamos a la mezcla junto con el colorante rojo. Volvemos a mezclar hasta que se haya formado una masa suave.
Por último agregamos el chocolate picado (yo lo he triturado en la thermomix a velocidad 7 durante unos segundos).
Enfriamos la mezcla en la nevera durante 1 hora o hasta que haya endurecido.
Precalentamos el horno a 180ºC.
Preparamos unas bolas con la masa del tamaño de una cucharada. Las rebozamos en el azúcar blanco y ponemos sobre papel de hornear (o un tapete de silicona) en la bandeja del horno. Espolvoreamos con azúcar glas (he utilizado un colador pequeñito para que se espolvoree mejor).
horneamos durante unos 12-14 minutos o hasta que aparezcan unas grietas en la superficie de la galleta. Los bordes deben estar crujientes y los centros deben estar blanditos.
Dejamos enfriar sobre una rejilla y... ¡ñam!

05 noviembre 2013

Cupcakes red velvet, la receta que dejó boquiabierto a todo aquel que la probó

Hoy os voy a explicar la historia de unos cupcakes red velvet, más bien, la receta de cupcakes red velvet, o mejor dicho, LA RECETA DE CUPCAKES que ha dejado sin habla a todos los que los han probado. Y no me tiro al rollo. Bueno, y para que mi amiga Gloria no se enfade, les voy a llamar: Terciopelos Rojos.

Para quienes me seguís por facebook, habréis notado que llevo unos días hablando de cupcakes un poco más de lo normal. Lo cierto es que mi experiencia con la repostería (creativa, que no con la tradicional) empezó con los cupcakes del 1er cumpleaños de mi hijo, hace ya unos 2 años y medio. Y desde entonces no he parado. Bueno, no he parado en cuanto a repostería creativa, los cupcakes los he ido tocando mucho menos de lo que me hubiera gustado, lo cierto es que les cogí un poco de manía con eso de que toooodo el mundo hablaba de cupcakes, quería que mi blog tuviera un toque diferente, con recetas más elaboradas, diferentes, de postres que no se encuentren en cualquier blog (con respeto a todas mis compañeras de la reposfera) pero es que pensaba que ya había demasiados cupcakes enganchados a la gran tela de araña.

Pues bien, me equivoqué, como otras miles de millones de veces en mi vida. Los cupcakes van mucho más allá de una receta de cupcakes de chocolate perfecta (según dije en su día: la receta de cupcakes de chocolate que es mejor que el sexo) o de la mejor receta de cupcakes de vainilla comprobada por miles de reposteros americanos, existen recetas para todos los gustos y, sobre todo, existen recetas menos calóricas y este descubrimiento se lo debo a tres personas:


A Miriam y Estíbaliz de Mensaje en una Galleta y en especial a Belén de Cupcakes a Gogó. Cuando decidí hacer el taller online de cupcakes, llamado "Cupcakes para Comer" (no desesperéis, volverán a hacer más ediciones, seguro), estaba bastante escéptica sobre lo que podía aprender, pero me equivoqué tanto tantísimo! Además de aprender unas recetas brutales de buenas, muchísimo menos calóricas de las que estamos acostumbrados, sin mantequilla, con aceite de oliva (el de nuestra tierra)... aprendí trucos y secretos que ni con años y años de rebuscar en los miles de blogs y libros que existen habría encontrado. Y eso que estudié repostería durante mi carrera, pero claro, allí aprendí recetas mucho más potentes de pasteles, totalmente adaptables a las cápsulas cupcakeianas pero que no es lo mismo...

Y todo esto os lo cuento porque quiero compartir con vosotros una de las recetas del curso, que por cierto, me ha traído algún que otro dolor de cabeza con cupcakes que me salían un poco deformadillos los pobres, jeje, pero vamos, todo por culpa de mis inventos con ingredientes sin haber sido sometidos antes a pruebas de la jefa...



Ahora bien, vamos con esta súper receta:

Cupcakes red velvet, receta

Ingredientes para los cupcakes
  • 50 gr. de aceite de oliva suave
  • 150 gr. de azúcar blanquilla
  • 1 huevo L
  • 1tsp (cucharadita de postre) de vainilla (extracto de vainilla)
  • 150 gr. de harina normal (uso la gallo con el envase blanco y rojo, sobre todo la blanco y negro que se llama de repostería NO)
  • 2 cucharaditas de postre de cacao sin azúcar (VALOR, Hersheys o similar)
  • 125 gr de buttermilk (lo haremos mezclando 125 gr de leche + 2 cucharadas de zumo de limón - lo dejamos 10 minutos hasta que se haya cortado bien, sí lo que habéis leído, leche cortada)
  • 1 cucharadita de postre de vinagre blanco (de manzana, de sidra, de vino blanco)
  • 1⁄2 cucharadita de postre de bicarbonato
  • Colorante rojo extra red de “Sugarflair”

Para el cheese cream frosting (o cobertura de crema), menos calórica de lo habitual (ojo, porque menos calórica no significa poco calórica)
  • 125 g de mantequilla pomada, es decir, que si metes el dedo (limpito) en la mantequilla, éste se ha de hundir sin apenas hacer fuerza.
  • 125 g de azúcar glas (no vale el hecho en casa)
  • 250 g de queso crema (prefiero marca blanca, tipo mercadona o eroski pues tiene más materia grasa)
  • 1 cucharadita de postre de extracto de vainilla (opcional)

Cómo hacer cupcakes Red Velvet

Lo primero que os digo es que no hace falta que utilicéis ningún robot de cocina, con una varilla de mano y un cuenco grande, podéis conseguir unos cupcakes perfectos. Sino, el aparato de dos varillas de toda la vida o un robot tipo Kitchen Aid también sirve pero os adelanto que no vale la pena ensuciar tanto.
  1. Encendemos el horno a unos 170ºC, sin aire (es decir, con calor arriba y abajo), si vuestro horno es de los que sólo funciona con aire, entonces bajad la temperatura a 160ºC.
  2. Empezamos haciendo el buttermilk (si es que no lo hemos comprado ya hecho en Lidl o algún Carrefour): añadimos 2 cucharadas de zumo de limón exprimido a 125 g de leche y dejamos reposar 10 minutos, mientras preparamos la masa siguiente tiene tiempo de reposar.
  3. Mezclamos el aceite de oliva junto con el azúcar.
  4. Añadimos el huevo y la vainilla y seguimos removiendo con la varilla.
  5. Tamizamos la harina junto con el cacao.
  6. Añadimos la mitad de la harina+cacao a la mezcla anterior y seguimos removiendo.
  7. Incorporamos el buttermilk, seguimos removiendo.
  8. Agregamos el resto de harina+cacao, seguimos removiendo.
  9. En un vasito pequeño ponemos el bicarbonato + el vinagre y mientras siga haciendo burbujitas lo tiramos rápido a la masa ¡seguimos removiendo! - PARECE QUE ESTEMOS EN CLASE DE CIENCIAS EH!!!
  10. Ahora ya tenemos la masa de los cupcakes lista, sólo nos faltará el colorante rojo. Más o menos un cuarto de cucharadita de postre y mezclamos hasta que tengamos un bonito color rojo.
  11. Rellenamos las cápsulas 3/4 de su capacidadad y... "palhorno" unos 20 minutos.
  12. Ojo no abráis el horno a mitad de horneado, ya sabéis que bajarían, ¿no? Al cabo de 19 minutos podéis comprobar con un cuchillo si están hechos o no, si éste sale muy mojado es que todavía les queda uno o dos minutos, si sale semi húmedo o secos, es que ya están. Digo semi húmedo porque luego se os acabarán de hacer al salir del horno pero para conseguir este punto debéis tener un poco de práctica, ojo no los saquéis crudos.
  13. Dejáis reposar en la bandeja de horno de cupcakes durante 5 minutos y luego los pasáis a una rejilla para que terminen de enfriarse antes de decorarlos.

Cómo hacer la crema de queso

  1. Batimos la mantequilla (muy muy blanda) a velocidad media alta de nuestra batidora de varillas o robot con varillas durante 1 minuto a velocidad media
  2. Añadimos el azúcar, batimos a velocidad baja un rato hasta que se integre y seguimos batiendo unos 2 minutos más a velocidad alta (si es en la Kitchen Aid con 1 minuto basta, con la batidora de varillas eléctrica de toda la vida necesitaréis unos 4 minutos).
  3. Añadimos el queso crema y la vainilla y mezclamos muy muy poco, justo hasta que se integre, este paso lo podéis hacer con una espátula directamente, sino el queso muy batido os arruinaría la mezcla.
DECORAMOS LOS CUPCAKES!!!
Los red velvet son tan buenos de por sí solos que no hacen falta grandes florituras, un rosetón bien bonito con la boquilla 1M o 2D de Wilton y un poco de migas de bizcocho de cupcake ya tenéis el rey de los reyes de los cupcakes!

¡Gracias de nuevo a Belén y a las MEUG por dejarme compartir esta maravilla de receta!


30 septiembre 2013

Receta de red velvet mini cakes, con frosting de mascarpone


Red Velvet... red velvet... red velvet... cuántas veces me he repetido a mí misma este nombre, cuántas recetas habré probado esta receta hasta dar con la mejor y cuántos michelines habré ganado! jeje, ahora en serio, red velvet... insisto... red velvet... Para quien no lo sepa, red es rojo y velvet es terciopelo. Así que os podéis imaginar el aspecto de este pastel: aterciopelado y rojo.

No os digo nada más, sólo que para ver la receta de red velvet y cómo prepararlo, tenéis que visitar el primer número de la revista Suittis, una nueva revista digital que habla de cosas bonitas, simplemente eso... creada además, por personas bonitas, tres mujeres fantásticas que se merecen todo y más, así que espero que os guste, que la leáis de cabo a rabo y que podáis ver muchas recetas mías en un futuro!

¡¡¡Que la disfrutéis!!!

27 enero 2013

Inspiración color fiesta: rojo pasión / Red passion inspiration party

Se acerca una fecha en la que toooodo es rojo, rosa, cursi, pasteloso... nos rodean (o mejor dicho, nos atacan) los corazones, aparecen cupidos lanzando flechas espantosamente horteras por todos los rincones, por internet, por la televisión... Y como soy una persona anti (esa fecha) pues hoy voy a daros alguna idea para celebrarla sin que se note ¿y cómo se hace eso? pues no sé, pero de entrada, sin corazones y sin cupidos, eso ya os lo digo yo.

Y por cierto, que conste en acta, jamás, jamás de los jamases, he hecho un regalo por "san horterín" ni pienso hacerlo. Porque el amor de una pareja se tiene que demostrar todos los días y no cuando dicte El Corte Inglés.

Y vamos con la inspiración del rojo.

The love day date is just about to arrive, and with it, hearts all over the place, cupids with their stupid arrows, red and pink wherever you go... sorry but I simply don't like this day, just because TV spots decide it to be lover's day, it shouldn't be this way. Lovers should show their love every single day, not only when El Corte Inglés feels like it. Me, personally, I have never ever ever done any gift for this day (I won't mention the name). But, we cannot say that red isn't the color for passion or love, in love I do beleive, (don't I?... I keep asking myself)... nevertheless, red is passion, and love. So here you have a few inspirations for your sweet tables in red: