¿Os acordáis de aquellos polos que publiqué en mi instagram hace varios meses? tantos meses que aún estaba embarazada... pues al fin he encontrado un momento para pubicar la receta. Y es que me he liado sola porque grabé un vídeo del paso a paso para preparar esta receta de polos saludables, lo edité y todo pero al final no satisfizo en absoluto el resultado y me quedé solo con las fotos.
Así que sintiéndolo muchísimo, no hay vídeo, pero os cuento por escrito lo mejor que pueda cómo preparar unos polos de arándanos y anacardos con yogur y coco.
Hoy os voy a hablar de un ingrediente que ha pasado a convertirse en un must en mi cocina: el kale y además os enseñaré una de mis recetas favoritas, un snack: chips de kale crujientes con chili y parmesano.
El kale, la verdura de moda
Conocido por nuestras abuelas como berza o col rizada. Vamos, que la llevamos viendo toda la vida, pero ahora de repente tiene otro nombre y es súper guay comerla. A pesar de todo este márketing, es realmente una verdura guay para comer, la llaman la nueva carne, la reina de los vegetales y fuente inagotable de nutrición porque contiene muchos micronutrientes.
Contiene más hierro que la carne de vacuno y más calcio que la leche de vaca.
Muy bajo en grasas saturadas y colesterol. Fuente de fibra, ácido fólico, proteína, hierro, magnesio, fósforo, calcio, potasio, cobre, manganeso, tiamina, riboflavina, vitamina A, C, K y B6.
Fuente importantísima de vitamina K
La vitamina K es clave para la coagulación de la sangre, lo hace activando ciertas proteínas y dándoles la capacidad de unirse al calcio. Con una sola taza cruda tenemos casi 7 veces la cantidad diaria recomendada de esta vitamina ¿no es increíble? La forma de la vitamina K en la col rizada en la K1, la cual es diferente de la vitamina K2. La k2 se encuentra en alimentos de soja fermentados y en ciertos productos de origen animal. Esta vitamina ayuda a prevenir las enfermedades del corazón y la osteoporosis.
La vitamina K es un nutriente importante que interviene en la coagulación de la sangre. Una sola taza de col rizada nos aporta 7 veces la dosis diaria recomendada de vitamina K.
Y lo más importante (casi): el kale ayuda a adelgazar
Es baja en calorías, y aún así nos ayuda a que nos sintamos saciados. Debido a que es baja en calorías y alta en agua, la col rizada tiene una baja densidad energética (alimentos demostrados que ayudan a perder peso).
¿Dónde comprar kale?
Para comprar kale en Barcelona, yo lo tengo muy fácil, ya sabéis que la fruta y la verdura me gusta comprarla siempre que puedo ecológica y al lado de casa hace poco que han abierto el Organic Market de Tribu Woki ¡del que me he enamorado profundamente! Me encanta ir a hacer mis compras una o dos veces por semana y pararme media hora para tomar una tarta de las que preparan mientras leo. Lo cierto es que es de los pocos momentos que me tomo de pausa, relax y para mí misma.
De mil formas: en ensalada (sin tallo), guisada, en sopas, frita... La forma más nutritita es en zumo, licuada junto algún otro vegetal o fruta. Como es muy amarga, y su sabor es fuerte, puedes añadirle un toque de aceite de oliva para compensar.
Ponemos el kale junto con el aceite de oliva, parmesano, sal y pimienta en un bol y mezclamos bien con las manos para hacer que la hoja del kale se impregne bien de la mezcla.
Colocamos en la bandeja apta para horno y horneamos durante unos 8-12 minutos con calor arriba y abajo hasta que queden crujientes.
Dejamos enfriar en la misma bandeja y espolvoreamos con un poco más de parmesano.
A mi hijo le encantan, ¡en serio! Aunque es un niño que come de todo, la verdad que tenía mis dudas de que fuera a probarlo, pero apliqué mi truco del almendruco: pedirle que ma ayude con sus manitas a mezclar las hojas con los ingredientes (sin picante para él) y voilà!