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05 agosto 2026

Paté vegano de boniato y lenteja


Si hoy abrieras la nevera de mi casa, hay muchas posibilidades de que encontraras un tarro de este paté, incluso si estamos en una casa de vacaciones.

Y está ahí simplemente porque forma parte de nuestra vida.

Durante el curso tiene un destino bastante claro: la merienda de Lucas. Es, con diferencia, una de sus favoritas para llevar al colegio y, cada vez que el tarro se termina, sé que no tardará mucho en preguntarme cuándo vuelvo a prepararlo.

Pero cuando llega el verano, ese mismo tarro cambia de misión. Pasa de la mochila del colegio a la nevera portátil.

Nos acompaña a la playa, a la piscina, a un picnic improvisado o cuando salimos a navegar. Y siempre ocurre lo mismo, alguien abre el tarro, busca una buena barra de pan y, casi sin hablar, van pasando de mano en mano hasta que empiezan a desaparecer las rebanadas y el tarro se ve cada vez más vacío.

Creo que ese es el mejor piropo que puede recibir una receta.

Que nadie pregunte qué lleva. Solo dónde está el cuchillo para volver a untar otra rebanada.

Posiblemente, a estas alturas te estés preguntando qué esconde este tarrito para que guste tanto. Y la respuesta es fácil, está lleno de ingredientes que realmente aportan cosas interesantes.

La proteína vegetal de la lenteja roja que, combinada con un buen pan integral, mejora todavía más su perfil proteico, los anacardos, ricos en grasas mono y poliinsaturadas y minerales, y el boniato, que aporta fibra, vitamina A, vitamina C, ácido fólico, potasio y ese punto ligeramente dulce que hace que el conjunto resulte todavía más apetecible.

Al final, casi sin darte cuenta, tienes un paté vegano con proteína, verduras, frutos secos y muchísimo sabor y que, contra todo pronóstico, te va a chiflar.

Creo que esa es la verdadera razón por la que nunca falta en nuestra nevera.

Porque puedes prepararlo con antelación, aguanta perfectamente varios días y sirve igual de bien para una merienda, un aperitivo antes de comer, una cena ligera o para picar algo rico después de un baño.

Es una de esas recetas que simplemente funcionan. Y, cuando una receta consigue eso, termina convirtiéndose en un básico de casa.

Si quieres tenerme al lado guiándote en el paso a paso mientras la preparas, es AQUÍ.

Ahora cuéntame…

¿Cuál es esa receta que nunca falta en tu nevera cuando llega el verano? Me encantará descubrir nuevos imprescindibles 🧡



Paté de boniato y lentejas

Ingredientes

  • 1 cebolla pequeña o chalota
  • ½ diente de ajo
  • 140 g de lentejas rojas
  • 1 boniato pequeño o medio grande
  • ½ taza de anacardos activados (dejados en remojo al menos 4 horas o bien 15 minutos en agua hirviendo)
  • 1 cucharadita de pimentón
  • 1 cucharadita de cúrcuma
  • 2 cucharaditas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra recién molida
  • 1 cucharadita de vinagre de vino tinto
  • Pan de calidad para untar


Elaboración

  1. Saltea la cebolla y el ajo en un cazo con un poco de aceite hasta que la cebolla esté translúcida.
  2. Añade las lentejas y el boniato troceado y cubre con agua. Hierve durante 15 minutos o hasta que el boniato esté blando.
  3. Tritura junto con el resto de los ingredientes.
  4. Rectifica de sal y pimienta y sirve untado sobre una tostada de un buen pan (recordad que sea siempre integral, con al menos un 70 % de harina integral, mejor de espelta o centeno).

English version

If you opened my fridge today, there’s a very good chance you’d find a jar of this pâté inside, even if we happened to be staying at a holiday home.

And it’s there simply because it has become part of our everyday life.

During the school year, it has a very clear purpose: Lucas’s afternoon snack. It is, by far, one of his favourite things to take to school and, every time the jar runs out, I know it won’t be long before he asks when I’m going to make it again.

But once summer arrives, that same jar takes on a new role. It moves from the school backpack to the cool box.

It comes with us to the beach, the pool, an impromptu picnic or a day out sailing. And the same thing always happens: someone opens the jar, finds a good loaf of bread and, almost without saying a word, everything starts being passed from hand to hand until the slices begin to disappear and the jar looks emptier and emptier.

I think that’s the best compliment a recipe can receive.

Nobody asks what’s in it. They only want to know where the knife is so they can spread some more onto another slice.

By now, you’re probably wondering what’s hiding inside this little jar that makes everyone love it so much. And the answer is simple: it’s packed with ingredients that genuinely have something interesting to offer.

There’s the plant-based protein from the red lentils, which has an even better protein profile when paired with good wholegrain bread; the cashews, rich in mono- and polyunsaturated fats and minerals; and the sweet potato, which adds fibre, vitamin A, vitamin C, folic acid, potassium and that slightly sweet flavour that makes the whole thing even more irresistible.

In the end, almost without realising it, you have a vegan pâté packed with protein, vegetables, nuts and loads of flavour which, against all expectations, you’re going to absolutely love.

I think that’s the real reason it’s never missing from our fridge.

You can make it ahead of time, it keeps perfectly for several days and works just as well as an afternoon snack, an appetiser before lunch, a light dinner or something tasty to nibble on after a swim.

It’s one of those recipes that simply works. And when a recipe manages to do that, it eventually becomes a household staple.

If you’d like me beside you, guiding you through every step while you make it, you can follow along HERE.

Now tell me…

What is that one recipe that is always in your fridge when summer arrives? I’d love to discover some new essentials 🧡



Sweet potato and lentil pâté

Ingredients

  • 1 small onion or shallot
  • ½ garlic clove
  • 140 g red lentils
  • 1 small or ½ large sweet potato
  • ½ cup activated cashews (soaked for at least 4 hours, or for 15 minutes in boiling water)
  • 1 teaspoon paprika
  • 1 teaspoon turmeric
  • 2 teaspoons extra virgin olive oil
  • Salt and freshly ground black pepper
  • 1 teaspoon red wine vinegar
  • Good-quality bread, for spreading


Method

  1. Sauté the onion and garlic in a saucepan with a little oil until the onion becomes translucent.
  2. Add the lentils and chopped sweet potato, then cover with water. Boil for 15 minutes or until the sweet potato is soft.
  3. Blend together with the remaining ingredients.
  4. Adjust the seasoning with salt and black pepper and serve spread over a slice of good bread (always choose wholegrain bread containing at least 70% wholemeal flour, preferably spelt or rye).

26 octubre 2025

Hummus especiado con zanahorias asadas

Hummus de zanahoria asada y ras el hanout

Hay recetas que no necesitan presentación. Pero a mí me gusta dársela igualmente… sobre todo si me permiten versionarlas a mi manera.

El hummus tradicional es de esas preparaciones que llevo años haciendo en casa, en todas sus formas: al estilo tradicional, con remolacha… Y aunque la base siempre es la misma —legumbres, tahini y limón—, hay algo mágico en transformar un plato de toda la vida en algo distinto, sin que pierda su esencia.

26 septiembre 2025

Receta triunfadora de bimi estilo japonés con bacon🥦

Bimi salteado con bacon y salsa agridulce

Hace unos días colaboré con Bimi® España dando algunos tips para fotografiar hortalizas con luz natural y que el resultado sea espectacular. Cuando recibí los Bimis, recordé esta receta que causó furor durante el retiro foto-gastronómico que organicé en el Empordà. Todos los asistentes me pidieron la receta, así que he pensado en compartirla también contigo por aquí porque sé que te va a encantar.

Si hasta ahora no habías oído hablar del Bimi, te cuento que es una verdura de la familia del brócoli. Es 100% comestible, del tallo al florete (no se desperdicia nada), y tiene un sabor dulce y una textura tierna.

18 julio 2016

Una cerveza, una receta y un viaje para exploradores


¿A quién no le gusta explorar? Explorar mundo, explorar culturas, explorar nuevos sabores, explorar tu propia ciudad… Esa curiosidad por conocer y descubrir mundo, es lo que define a las personas. Por eso os traigo hoy un post especial, inspirado en una cerveza cuyo sabor es el resultado de más de 100 años recorriendo el mundo: Selecta de San Miguel; una cerveza concebida solo para paladares exploradores.

Dicen que de estas expediciones a lo largo de tantos años, se han seleccionado los mejores ingredientes para elaborar esta cerveza. Realmente, cuando la pruebas, descubres su sabor único, cuyo secreto reside en los tres tipos de malta que utilizan y las tres variedades de lúpulo centroeuropeo.

¿Qué tapa recomendaría con una cerveza Premium como Selecta de San Miguel?
Selecta es una cerveza de sabor intenso y explosivo, con un amargor marcado que nos llena la boca de sabores entre los que destacan el de pera, pera en almíbar, higo, manzana, lúpulo, caramelo, pan tostado, regaliz…

Marida a la perfección con platos que combinan sabores agridulces y ésta es la receta que os voy a recomendar para que disfrutéis de una de las mejores cervezas que he probado.



Receta de boniatos con dip de tahini de cúrcuma

Me encanta esta receta como aperitivo para antes de servir una cena en casa. Aunque parezcan fritos (o patatas fritas), en realidad apenas llevan cuatro gotas de aceite, son la versión saludable de las patatas fritas: horneados. Me chifla la combinación del dulce de los boniatos con el amargor de los frutos secos, y el salado de la cúrcuma.

Ingredientes para los boniatos

  • 4 boniatos sin pelar, cortados finamente (como patatas fritas)
  • 2 cucharadas de aceite de coco
  • 1 cucharadita de sal marina
  • Pimienta negra recién molida
  • Una pizca de Cayena (opcional)

Para el dip de cúrcuma

  • 2 cucharadas de agua caliente
  • 2 cucharadas de tahini ecológico
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma molido
  • 1/4 de cucharadita de sal marina
  • 1/4 de cucharadita de pimienta negra recién molida
  • 1 cucharadita de sirope de agave o arce

Preparación

  1. Precalentamos el horno a 220ºC
  2. Engrasamos una lámina de papel de hornear con un poco de aceite de coco, mezclamos los boniatos junto con las dos cucharadas de aceite de coco y las especias (sal, pimienta, Cayena…) hasta que se hayan impregnado bien. Colocamos los boniatos sobre el papel de hornear en una bandeja de horno sin solapar unos con otros, solo una capa (sino no nos quedarán crujientes). Si hay demasiados boniatos podemos ponerlos en otra bandeja o simplemente hacer dos tandas de horneado.
  3. Horneamos durante unos 8-10 minutos, les damos la vuelta uno a uno y volvemos a hornear otros 10 minutos. Repetimos el proceso hasta que todos los costados hayan sido volteados (unos 35-40 minutos en total). No os preocupéis si se queman un poquito los bordes, es normal, ya verás qué rico el sabor ;-)
  4. Se pueden consumir de inmediato o bien dejarlos enfriar y conservarlos en un recipiente hermético, solo tendríamos que volver a calentarlos en el horno para tomar calientes.
  5. Preparación del Tahini de cúrcuma:
  6. En un bol pequeño, mezclaremos todos los ingredientes hasta que formen una pasta suave. Podemos añadir un poco más de agua caliente (una cucharada cada vez) hasta que coja la consistencia que te gusta. Se puede conservar hasta una semana en un recipiente hermético.
  7. Servimos como dip con los boniatos y una Selecta de San Miguel bien fría (a unos 5ºC) en una copa tipo cáliz y disfrutamos de esa espuma cremosa mientras percibimos sus aromas.

Y mientras degustáis vuestra Selecta, podéis transportaros al universo que la rodea, saboreando cada rincón explorado por sus creadores y pensando dónde queréis que sea vuestro próximo destino. Después de ver el nuevo anuncio de la Cerveza San Miguel Selecta, me han venido recuerdos de todos los viajes que he hecho a lo largo de mi vida, no todos los que me hubiera gustado pero los suficientes como para poder escoger entre todos un lugar mágico que recomendaros.

Cada viaje, historia, anécdota, descubrimiento, paisaje, vivencia… están guiados por una insaciable voluntad de conocer, explorar, experimentar lo que el mundo entiende por cerveza, cómo la disfruta y la comparte con los suyos y con el mundo.

Mi viaje más explorador fue uno que hice en el año 2006, con 26 añitos, a Patagonia, Argentina. Un viaje mágico en el que descubrí la inmensidad de la naturaleza, haciendo trekkings de 14 horas diarias, escalando montañas y glaciares, bañándome en el río con el agua que baja de un glaciar, cabalgar a caballo durante más de 8 horas… Fue un viaje inolvidable que recomiendo a cualquier amante de la naturaleza, aparte de visitar el Perito Moreno, debéis ir a un pueblito de unos 800 habitantes (por aquel entonces), llamado El Chaltén, una vez allí, encontraréis infinidad de destinos cercanos para hacer trekkings a lagos cuyos colores no son de este mundo, y veréis, si tenéis la misma suerte que yo de no encontrar nubes sobre el Fitz Roy, una mole de piedra maciza cuya silueta junto a el cerro Torre y el Poincenot, forman una trilogía majestuosa de la naturaleza.
El Fitz Roy, era conocido por los autóctonos como Chaltén, que significa montaña humeante, debido a que el 90% del tiempo tiene nubes encima, por eso pensaban que era un volcán. Sin duda, un lugar para visitar todas las veces que se pueda, y al menos una en la vida.


Cuando lleguéis a El Chaltén, caminad hasta el final del pueblo y parad en el bar que lo corona. Preguntad por Pol y decidle que venís de parte de Carolina Ferrer, su sobrina. Y otro día, cuando vuelva a la Patagonia, os contaré toda la historia de mi familia digna de un gran explorador.

13 junio 2011

Salsa griega de yogur y pepino (Tzatziki)


Soy de esas personas que no puede estar cocinando sin ir llevándose algo a la boca de vez en cuando... y  después de haber pasado por un embarazo un tanto sobrado de kilos, no puedo permitirme picar cualquier cosa, así que suelo prepararme dips con verduras crudas que son sanísimos, buenos, frescos y además te llenan el estómago.

Hoy os propongo un dip de yogur con pepino (viva el pepino!) y zanahoria cruda.

También me sirve para tener distraído a mi hijo, cuando cocino suele estar pegado a mi pierna todo el rato como un perrito y no me deja cocinar, así que con un palito de zanahoria cruda puedo tenerlo distraído unos 10 minutos :) Te recomiendo la lectura del tema: Baby-Led Weaning.


Salsa de Yogur y Pepino (para los mayores)

Ingredientes

* 1 yogur griego
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*1/2 pepino sin las semillas
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* 1 diente de ajo picado muy fino
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* una pizca eneldo fresco picado (también puede ser menta)
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* 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra
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* 1 chorrito de vinagre de vino tinto
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Pasos

* Pela y raspa el pepino. Añádelo al yogur junto con el ajo, el eneldo o menta, aceite y un poco de sal.

* Corta la zanahoria en juliana (también puedes poner rábanos, apio, calabacín...)

* Dipea en la salsa!

BabySugerencias: esta salsa también se puede servir para acompañar un pescado a la plancha, cuscus, cualquier ensalada... los turcos la utilizan hasta en la sopa! (es un decir :)



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